Miles de veces me han preguntado si conozco alguna empresa de mensajería que pueda recomendar para mandar trastos a España en plan bueno, bonito, barato y nunca supe cual recomendar. A día de hoy, sigo sin saber cual recomendar (yo uso TNT + correos, pero barato lo que se dice barato, no es) pero lo que sí sé es cual NO recomendar. Y aquí comienza la historia:
Llegó el momento en que C. se volvía para España, definitivamente, y como suele pasar, calculó mal las cosas que tenía y las que se podía llevar. Y no se pasó precisamente por un par de kilos no, se pasó 26 kg ...y eso que no es de letras :D Se puso a buscar empresas de paquetería que quisieran llevarle semejante peso a España por un módico precio, y encontró una web ( http://www.enviequipaje.com) en la que por un poco más de 50 euros le prometían llevarle la maleta a casa en 3 días desde el momento de recogida. Yo sé que C. es muy meticulosa y se leyó todas las críticas que encontró por internet.
Bueno, el caso es que a través de esa web, en realidad C. estaba contratando los servicios de GLS . Como se iba al día siguiente y no tenía tiempo de que le recogiesen la maleta lo que pensó es dejarme a mí la maleta, poner mi dirección como punto de recogida y poner viernes 8 de Febrero como día de recogida, puesto que yo no trabajo los viernes. La pobre C. no pensó en la relación íntima que yo tengo con Murphy y su ley, o bien sí lo pensó pero le apetecía tener un subidón de adrenalina por el riesgo y esas cosas. Una vez realizado el pedido, le llegó un email confirmando que la recogida sería en mi casa el 8 de Febrero entre las 9 de la mañana y las 7 de la tarde. C. muy meticulosa como ya dije, pensó en que quizás en algún momento del día yo tenía que salir a la vuelta de la esquina a que Veda haga pis (o pas) así que les dió mi telefono.
Además, dio la casualidad de que el viernes 8 de Febrero tuve la visita de L. Como no podía salir de casa acordamos que nos quedábamos hasta que viniese el mensajero. A pesar del sol que brillaba a ratos fuera (intercalado con mini granizo y algún que otro micro copo de nieve). Y se hicieron las 7 de la tarde y nadie vino. Irán con retraso. Las 8 y nada. Llamo a C. y la informo, pero las oficinas de GLS en España y en Holanda ya estaban cerradas así que nada que hacer hasta el lunes.
Y llega el Lunes 11 de Febrero y C. llama por teléfono a las oficinas españolas y le dicen que es que con la nevada que hubo en Utrecht el viernes (será por eso que no pudimos salir de casa, mira tú que no se abría ni la puerta, un metro de nieve en el suelo) pasaron más tarde, como a las 8, y que ya no había nadie en casa. Por mi cuerpo noté subida de temperatura y mala leche creciendo. Recordé que estaba hablando con C. y que ella no tenía la culpa. Y le dije que no hubo nieve en Utrecht el viernes (4 mini copos que ni llegaron a tocar suelo) y que L. y yo no salimos de casa hasta las 10 de la noche casi.
Decidimos que yo iba a llamar a la compañía en Holanda a ver que patraña me contaban. Y otra patraña nueva, que el conductor había ido a otra dirección. Por qué? es un misterio, yo clarifiqué que la dirección estaba bien escrita en el email y que tenían teléfono de contacto que no usaron. Como el pasado no se puede arreglar, intenté buscar una solución para el futuro. La señora (muy amable) me preguntó si estaba en casa y le dije que no, que trabajo a una hora en tren de mi domicilio y que llego a casa todos los días entre las 6 y las 7. Ella contestó ah que bien, mira voy a ver si te podemos hacer un favor y pasar mañana a partir de las 4.30. Pelocha puso cara de poker antes de contestar que a las 4.30 no estoy en casa, obviamente. Y no puedes salir un poco antes del trabajo? Pues mire no, porque salir un poco antes para estar en casa a las 4.30 significa que a las 3 tengo que irme, y eso no es un poco antes. Oigo suspiro al otro lado. Al suspiro le sigue una pregunta: Y no hay ningún día que tengas más disponibilidad horaria? A lo que contesto que el viernes, pero que no estoy dispuesta a pasarme el día entero enclaustrada para que luego no aparezcan. Con voz preocupada la señora me dice que no puede ser, porque el pedido tiene 3 días de validez y luego lo cancelan. Perdón? Osea que tú no vienes en el día que tienes que venir y aún así vais a cancelar el pedido si no se recoge en 3 días??? Además, el viernes no tienen hueco, y lo único que pueden hacer por mí (así en plan favor) es cancelar el pedido actual y hacer otro para recoger el viernes 22 de Febrero.
También me propone pasar por mi trabajo a buscar el paquete, a lo que obviamente, contesto que ni de coña, que no pienso ir una hora en tren, metro, bus con 26 kg de peso arrastras, y que si no son capaces de encontrar mi piso, no me fio de que encuentren la universidad, pasen la seguridad, encuentren el edificio correcto, la planta correcta, el departamento correcto, y la persona correcta. Todo esto requiere una inteligencia que por ahora no han demostrado tener.
Ya en este punto acabo la conversación y le paso el testigo a C. que llama a España y tras varios tiras y aflojas le confirmar que sí o sí, el viernes 15 recogen el paquete y por supuesto no el 22. Perfecto. Zanjamos el tema. Llego a mi casa después del trabajo y me encuentro con un papel que dice que el mensajero ha pasado por mi casa ( un par de horas después de mis conversaciones telefónicas) y que yo no estaba en casa. Mi cara un poema. Se lo cuento a C. y las dos cabreadas. Al día siguiente, martes vuelvo a llamar y hablo con la misma señorita que me dice que no saben por qué ha pasado el mensajero si ya sabían de antemano que yo no estaba en casa. Ha sido un error (otro) y me confirma que pasan el viernes 15. Perfecto, me quedo más tranquila. Se lo cuento a C. y ella también se queda más tranquila. Hasta que llego esa tarde a mi casa y me encuentro................otro papelito del mensajero!!!! De verdad? Pues sí, de verdad. Me entró la risa tonta. Se lo conté a C. y le dije que no tenía fé alguna de que de verdad pasasen el viernes. Pero sí, pasaron el viernes a las 9 de la mañana, para mi sorpresa y mi alegría.
Pero esto no acaba aquí. El lunes 18 recibo una llamada desde España y al descolgar nadie contesta. Llamo varias veces y nadie coge la llamada. Por la tarde me escribe C. para decirme que GLS le ha dicho que han intentado localizarme por teléfono y les ha sido imposible (mandéeeeeeee?) y que querían saber si habían recogido el paquete, porque en la base de datos salía que no. De verdad tienen que llamar al cliente para saber si ellos mismos han hecho el trabajo? No es más fácil que llamen de oficina a oficina?
C. habla con ellos y, aunque ella espera la maleta el miercoles (3 días tardan dicen en su web) le confirman que si eso igual le llega el jueves o viernes porque va por carretera y siempre pueden tardar un poco más. Y digo yo, si vas a tardar 4 o 5 días, por qué dices 3 en tu web?
La maleta por ahora va de camino y, oiga, me podéis llamar desconfiada, pero yo me pregunto si van a llevar la maleta a Pamplona o a Singapur, porque visto lo eficientes que son....no me puedo creer que vayan a hacer la entrega sin percance alguno.
Resumen: Si queréis que todo vaya bien mandando algo de Holanda a España os doy 2 consejos fáciles de seguir:
1) No contratéis GLS
2) No dejéis el bulto a mi cargo o a cargo de gente con mala suerte probada.