lunes, 26 de noviembre de 2012

Paseo por el bosque

A pesar de ser una más en el país experimentando ataques vomiteros varios (debe correr el virus estos días) soy afortunada y los vómitos me duran un ratillo nada más, y no el día entero. Lo cual me da espacio para hacer otras cosas, que también es de agradecer.

Y una de las cosas que he hecho este finde es premiarme con un paseo por el bosque 'En familia" osease  Pelocha, tulipán y la Veda. A la orejas ya casi le da una taquicardia cuando vio que nos encaminábamos hacia la estación de autobuses. No sabe donde vamos, pero sabe que cada vez que vamos los tres con mochilas llenas de provisiones, pelotas camino al tren o al bus, es que se lo va a pasar bien.

El bosque elegido fue el de De Bilt, a unos 20 minutos en bus de casa. Se podría hacer en bici en media hora, pero acabaríamos arrastrando el cadáver de la perra, que, aunque no lo parezca, tiene 8 años. Como está como un cencerro además, no da síntomas de cansancio hasta que literalmente no puede ni respirar. El caso es que en el bus iba que no paraba quieta la pobre de la emoción. Como a De Bilt ya hemos ido 2 veces más con ella, ni que decir tiene que nada más saltar del bus, ella ya sabía perfectamente que dirección tomar, que calle del puedo lleva al bosque, etc. Vamos, que te meto a tí en el bus, te digo en qué parada bajas, y la perra te guía el resto y tú llegas perfectamente al bosque.

Una vez en el bosque nos pegamos dos horitas de paseo nosotros, y de viajes a por la/s pelota/s Veda. Y lo que tiene el ir con Veda, que sales con dos pelotas y vuelves con tres. Le quitamos la pelota un rato para intentar que se calmase un poco y dejase de correr cual obsesa tras la bola, y lo único que conseguimos es que pusiera en marcha su rastrea-pelotas...un rato después apareció de entre los matojos con una pelota nueva.

Además de la perra, el tuli se lo pasó pipa haciendo fotos a cada seta u hoja que encontraba a su paso, y yo me lo pasé genial viendo a los dos felices, además de disfrutar puteando a la pobre perra...cada vez que se descuidaba, me escondía tras un árbol ..y cada vez que salía corriendo a buscarme, desaparecía el tulipán...pobre pastora que se le pierden las ovejas. Claro que después de un par de veces la pobre decidió pasar del desaparecido/a y asegurarse de que no se separaba mucho del que no había desaparecido (aún)

Después de esas dos horas de actividad, volvimos a casa. La pobre perra en el bus no movía ni un pelo. Y ya en casa no levantó el culo de su cama nada más que para comer. Yo tampoco es que lo moviese mucho más tengo que admitir....pero vamos, que como veis, todos lo pasamos pipa :)

3 comentarios:

  1. ¡¿Veda puede ir en el bus¡? que guay!

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    1. Si claro! Y en el tren, metro, tranvía, etc etc etc

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  2. A mí lo que me mola son estos "bosques" donde todos los arbolitos están perfectamente alineados y separados todos a la misma distancia (es lo que tiene inventarse un país debajo del mar :-)).

    Gracias por hacerme sonreír (pobrecita Veda: no te escondas que a la pobre le debes dar susto :-)).

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